CATA Y CONSUMO


De los Vinos con D.O. Málaga:

El vino de Málaga aporta en la cata multitud sensaciones. La gran gama de colores, aromas y sabores, hacen del "Málaga" un vino que invita a la curiosidad, porque cada vino de Málaga es un nuevo descubrimiento.

Colores desde el amarillo hasta el negro; aromas florales y frutales, en los vinos más jóvenes, y complejos en los vinos añejos y trasañejos; y sabores que van desde los varietales a los propios de los vinos muy envejecidos, y desde los secos a los dulces, nos permiten elegir un Málaga de acuerdo con nuestro gusto para cada momento.

Son ideales para consumir con aperitivos, quesos azules, foie, frutas y chocolates entre otros platos.

En la cocina, el vino "Málaga" aporta toda su complejidad organoléptica, dando como resultado platos que son auténticos manjares.

La coctelería, y la fabricación de helados, son otras de las utilidades gastronómicas más recomendadas del vino de Málaga.

De los vinos con D.O. Sierras de Málaga:

Los vinos con D.O. Sierras de Málaga, blancos, tintos y rosados completan la oferta vinícola de la provincia, con vinos naturales, con un gran despliegue de aromas.

Vinos marcados por el terruño con gran personalidad, que encajan con embutidos, arroces, pescados, y carnes sorprenderán sin duda a los paladares más exigentes.

De las Pasas de Málaga:

Destacan como características organolépticas de las Pasas de Málaga su acentuado sabor a moscatel, persistente en el paladar con ausencia de sabor acaramelado, típico del secado artificial; y la presencia de pepita en una pulpa jugosa y flexible.

Además de su consumo directo, son muy usadas para la elaboración de salsas y postres.




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